Mitos y leyendas. La NFL está escrita en letras doradas por las actuaciones de hombres que han puesto en duda todas las leyes de la naturaleza. Durante gran parte del siglo pasado, mariscales de campo se encumbraron dentro de lo más alto del deporte por su tenacidad y precisión, en un época en la que la liga demandaba algo más rudo que técnico.

Dan Marino, John Elway, Troy Aikman y varios más se caracterizaron por un circo aéreo, plantarse de manera impoluta y lanzar de manera precisa. Con el pasar de los años, varios quarterbacks comenzaron a tener mayor movilidad, por lo que los bombazos se alejaron y las piernas comenzaron a tomar el poder.

Sin embargo, en el Draft del 202, un hombre llegó para cambiar los paradigmas. Joe Burrow se hizo presente en la NFL como el Heisman. El futuro. La solución. A diferencia de otros mariscales de campo que pasan de desconocidos a estrellas, el quarterback de los Bengals fue un estelar desde su primer partido.

El comienzo de Burrow

El mariscal de campo de los Bengalíes debutó en 2020 y alcanzó 10 titularidades, sin embargo, se rompió múltiples ligamentos de la rodilla. Ahí su temporada terminó. Pese a la lesión, Burrow dejó imágenes que hicieron recordar a los antiguos mariscales de campo, por su forma de lanzar y plantarse.

Su segunda temporada fue una confirmación del gran jugador que es. Con números de escándalo, una línea de agua y una defensa aún peor, Joe Burrow llevó a los Bengals a su primer Super Bowl en 32 años. Aunque el juego ante los Rams siempre estuvo en la trinchera, un impoluto Aaron Donald se encargó de enterrar las aspiraciones del equipo de Cincinnati.

En busca de la redención

Su calidad no está puesta en duda. Sus números han sido de MVP. Sus resultados han estado lejos de lo esperado. Joe Burrow buscará regresar a los Bengals a un Juego Grande y ganar un primer anillo en la historia de la franquicia.

Sin embargo, el enemigo de los Bengals está en casa. El entrenador en jefe del equipo, Zac Taylor, ha recibido múltiples oportunidades; nunca ha estado a la altura. Ahora, en una División Norte de la Americana disminuida, Cincinnati buscará llevarse el título, con todo y los grandes predicamentos con los que juega.