Al Nassr, club donde juega Cristiano Ronaldo, vive un momento complicado fuera de las canchas. A pesar de contar con una de las plantillas más mediáticas del futbol saudí, la institución atraviesa una severa crisis financiera que ha paralizado sus movimientos en el mercado de verano y obligado a replantear su futuro inmediato.

¿Qué pasó con el al Al Nassr?

De acuerdo con información del diario saudí Arriyadiyah, la deuda del club supera actualmente los 800 millones de riales saudíes, una cifra derivada de las decisiones financieras tomadas durante la temporada pasada. La situación ha obligado al Fondo de Inversiones Públicas (PIF), propietario de la institución, a implementar un plan para evitar que el déficit continúe creciendo.

Las dificultades económicas ya tienen consecuencias directas en la planificación deportiva del equipo. Aunque Al Nassr alcanzó un acuerdo para incorporar al mediocampista portugués Samu Costa, procedente del Real Mallorca, la operación no ha podido concretarse debido a la falta de liquidez. Además, el club tampoco ha logrado resolver la renovación contractual de Abdulrahman Ghareeb.

Como parte de las medidas de emergencia, el PIF decidió limitar las facultades financieras de la actual directiva, lo que impide realizar nuevos fichajes mientras no existan recursos suficientes. Según el reporte, la institución no incorporará jugadores durante este mercado estival, salvo que consiga ingresos adicionales que permitan equilibrar sus finanzas.

El futuro del club podría cambiar de dueño

La segunda estrategia impulsada por el Fondo de Inversiones Públicas contempla la contratación de empresas especializadas en asesoría financiera, comercial y jurídica. El objetivo es incrementar los ingresos comerciales, reducir gastos operativos y diseñar un plan que permita estabilizar la economía del club en el corto y mediano plazo.

Finalmente, la tercera alternativa abre la puerta a un cambio en la estructura de propiedad del Al Nassr. El PIF analiza actualmente dos ofertas formales para adquirir el control de la institución, aunque su intención es concretar únicamente una venta parcial. La afición espera que esta solución permita sanear las finanzas y seguir el camino deAl Hilal, que en abril pasó a formar parte de Kingdom Holding Company, propiedad del príncipe Al Waleed bin Talal.

Mientras tanto, la incertidumbre rodea al Al Nassr de cara a la nueva temporada. Aunque la continuidad de Cristiano Ronaldo no ha sido puesta en duda de manera oficial, la delicada situación económica limita la capacidad del club para reforzar su plantilla y competir al nivel de sus principales rivales en Arabia Saudita.