“Lo quiero preso”, así de claras y contundentes fueron las primeras declaraciones de la joven Marisol Doyle, quien entabló una denuncia contra el futbolista de Boca Juniors, Cristian Pavón, bajo la acusación de abuso sexual durante una fiesta en la que coincidieron en 2019.

En palabras para la cadena televisiva Telefe, la mujer aseguró que si no habló antes del tema fue porque necesitó más de un año de terapia psicológica por el supuesto abuso del jugador, quien fue compañero del Chicharito Hernández en Los Angeles Galaxy de la MLS.

“Pasé un calvario, si me tomé todo este tiempo fue porque caí en un pozo depresivo que necesito de terapia tras la fiesta en la que coincidí con Cristian Pavón. Era una bienvenida, pero ahí vi cosas que no son normales para mí, como relaciones entre chicos y chicas sin consentimiento”, expuso.

‘Voy por su detención, quiero preso a Pavón’

Tras confesar que fumó un poco de marihuana en dicha reunión, Doyle dijo haber sufrido una descompensación y que mientras intentaba recuperarse en el baño, Pavón forzó la cerradura para propasarse con ella. “Forcejeó la puerta, ingresó al baño y se produjo el acoso.

Hay gente que cree que una quiere dinero y por eso empiezan a difamarme en las redes sociales. Yo no quiero plata ni fama, yo voy por la detención de Pavón, quiero que esté preso”, afirmó.

Marisol Doyle reveló: ‘Yo salía con el hermano de Pavón’

Algo que no se sabía del incidente es que la mujer sostenía una relación no formal con Federico Pavón, el hermano mayor de Cristian, a quien nunca le confesó que ella había sido la víctima del incidente en la fiesta.

“Cristian no sabía de esa relación, pero Fede me dijo que un primo de él le contó lo que había pasado y él se lo tomó con naturalidad, como si hubiera sido la única vez. El no sabía que la mujer abusada era yo, nunca se lo confesé”, expuso.