Tras el fallecimiento de Diego Armando Maradona por un paro cardiorrespiratorio, las anécdotas del astro argentino no han dejado de surgir, como aquella famosa del Ferrari negro del 10.  Guillermo Cóppola recordó en Fox Sports Argentina una graciosa anécdota de Diego Armando Maradona, en su etapa de futbolista. Mencionó cuando le pidió que le comprara un Ferrari F40, pero lo quería de color negro y solamente existía el color rojo.

En aquel entonces, la marca de autos iba a lanzar los nuevos modelos (F40) y únicamente se fabricaban 40, como su nombre lo decía. Sin embargo, Cóppola se contactó con Enzo Ferrari para hacerle la petición que Maradona había solicitado.  “Quiero ver la posibilidad de comprar una Ferrari, F40 y contestó: ‘habiendo tanta demanda, tenemos tantos pedidos… cerca de tres mil y hago 40’. Puede ser una, Maradona, Italia, Ferrari.

La compramos”, dijo el exrepresentante. “Otra cosa ingeniero: Diego la quiere negra y Don Enzo dijo: ‘¡Negra!, no existe, negra no existe. Nunca el Ferrari pintará uno que no sea rojo.’ Hoy hay verde, gris, amarilla, azul…”, cerró Cóppola entre risas.

​El dueño de la marca aceptó la oferta de Guillermo, quien le había mencionado que era para Diego, el mejor del mundo. Al poco tiempo, el Ferrari F40 había sido pintado a color Negro, siendo esta la única de la marca y del modelo de este color. Además, el trato se había cerrado en 470 mil dólares por aquel coche.  Cuando Maradona regresaba del Mundial México 86, Guillermo se encontró con el presidente del Napoli (equipo de Diego en ese año). Ahí Cóppola hizo el negocio de su vida, pues le dijo a Corrado Ferlaino que comprara el auto a un millón de dólares para que se lo regalara a Maradona (campeón del mundo y mejor jugador). Además, para que arreglaran su relación que estaba un poco rota.  “Presidente, ¿por qué no se la regala?, Diego no le daba la mano, no lo saludaba, no sabía que existía.

Y él contestó: ‘¿cuánto cuesta?’ y le dije: 870. Créame, presidente, si usted le da ese regalo y lo abraza lo besa y le dice que lo quiere”, finalizó Guillermo.  Ferlaino aceptó y el trato se cerró en un millón, ya con la pintada a negro. Tras su llegada, Maradona quedó encantado al ver el auto. Lo abrazó y lo saludó, pero al subir a este se molestó, pues no había estéreo en el interior.