La Jaiba Brava aprovechó la situación de un cub que se ha venido destruyendo sólo y se llevó el clásico tamaulipeco al vencer a 2-1 a Correcaminos en el Marte R Gómez.

La crisis gerarquica administrativa por la que atraviesa el club desde hace algunos años, ha causado un derrumbe deportivo.

Si la Jaiba Brava tenía una oportunidad de romper la racha de no ganar en Victoria, esa era la de este torneo…y lo aprovecharon.

El lunes pasado se anunció el cambio de entrenador, el martes, presentó su renuncia el presidente, así fue el entorno de Correcaminos previo al clásico tamaulipeco.

Sumándole la presión de los malos resultados, era una olla de presión que explotó en el clásico.

El menos culpable es Jorge Urbina, quien con cuatro días de trabajo, medio compuso la línea defensiva que venia de recibir nueve goles en dos partidos.

El empate lo tuvieron a merced, lamentablemente se erró un penal faltando dos minutos para el final.

La excesiva presión de Joel Martínez por la ausencia de gol y críticas recibidas por el desempeño, posiblemente lo orillaron a tomar la decisión de cobrar la pena máxima, para así poder sacudir ese peso que trae encima.

Lamentablemente para su causa y para el equipo, el cobro no fue eficiente ni efectivo y el “Kampa” lo detuvo.

¿Era adecuado que fuera él quien lo cobrara con la presión que carga y con el desgaste de los 90 minutos?

El descontento de la afición ya es general.

Es momento de que el cierre filas y esperemos que después de este doloroso descalabro hayan tocado fondo.

La mayoría de los rivales que Correcaminos tendrá en la segunda mitad del torneo, son los que lo acompañan en la parte baja de la misma. Es ahí donde deberá aprovechar los tres puntos contra Venados, Alebrijes y Dorados principalmente.

No cabe duda que con Jorge Urbina el equipo mejorará futbolísticamente, ojalá les alcance para rescatar el torneo.

Urbina y el profe Naya, quien llega cómo auxiliar, deberán trabajar en lo futbolístico y también en lo extra cancha y poner medidas disciplinarias para evitar más problemas y estar enfocados en lo deportivo.

Serán días importantes para ver cuanto mejoran y empezar a sacar resultados, además, de esperar para ver quien toma las riendas administrativas del equipo, que dicho sea de paso, no les ha ido muy bien a los que después de Filizola han sido nombrados.