Stephano Carrillo ha llegado al Feyenoord con la misión de ocupar el lugar que dejó Santiago Giménez, quien recientemente dio el salto al futbol italiano con el AC Milan. Consciente de la exigencia que implica su llegada, el delantero mexicano sabe que la afición tiene grandes expectativas.
En una entrevista con Claro Sports, Carrillo reconoció la influencia de su compatriota en el equipo y el desafío que representa seguir sus pasos.
“Me recibieron muy bien, en general el equipo y la afición. Esperan demasiado de mí por el tema de Santi, que dejó la vara muy alta en el club. Me abrió demasiadas puertas, desde la confianza hasta la oportunidad, y se lo agradezco eternamente. Pero uno es uno y el otro es el otro, somos dos historias diferentes. Los dos somos delanteros mexicanos, pero completamente distintos”, afirmó.
El delantero también destacó su buena relación con Igor Paixão, uno de sus compañeros en el Feyenoord.
“Igor me recibió muy bien, es con los que mejor me llevo del equipo. Me dio una asistencia que me anularon, pero ya me dio una. Hay algo ahí que probablemente podamos trabajar y potencializar al máximo para que nos vaya muy bien a los dos”, comentó.
Más allá de su adaptación en el club neerlandés, Carrillo tiene claro otro objetivo: consolidarse como titular en el equipo para conseguir un llamado a la Selección Mexicana en la próxima Copa del Mundo Sub-20.
“Afianzarme en el primer equipo de Feyenoord, creo y ya lo comprobé, no es algo fácil. Desde que llegué supe que iba a ser complicado, pero confío en mis capacidades. Soy una persona que, cuando asume un reto o se pone un objetivo, no descansa hasta conseguirlo. Soy el más joven del equipo en mi posición, pero eso no impide que me gane un lugar. Voy a trabajar al máximo para lograrlo y cumplir mis sueños, que obviamente incluyen hacer goles, ganar campeonatos y ser un referente del equipo”, concluyó.