Gracias por todo, afición. La Copa del Mundo dejó una huella imborrable en México, no solo por los partidos que albergó, sino también por la extraordinaria respuesta de la gente. Los tres estadios mundialistas del país registraron una asistencia acumulada de 789,766 espectadores, reflejando el entusiasmo que despertó el torneo entre aficionados nacionales y extranjeros.

El Estadio Ciudad de México fue la sede con mayor convocatoria al reunir 404,120 asistentes a lo largo de sus encuentros. El inmueble, que albergó el partido inaugural y varios duelos de eliminación directa, volvió a consolidarse como uno de los escenarios más emblemáticos del futbol mundial.

El legendario inmueble tuvo partidos como México contra Sudáfrica, Chequía, Ecuador (16avos de Final) e Inglaterra (Octavos de Final), además de tener un asombroso partido entre Colombia contra Uzbekistán.

Guadalajara y Monterrey no se quedaron atrás

Detrás apareció el Estadio Monterrey, con 204,716 aficionados, confirmando el gran ambiente que se vivió en la Sultana del Norte durante cada uno de los encuentros mundialistas. Recibiendo los encuentros:

Suecia vs. Túnez
Japón vs. Túnez (partido 1000 de los Mundiales)
Sudáfrica vs. Corea del Sur
Países Bajos vs. Marruecos (16avos de Final)
Por su parte, el Estadio Guadalajara recibió180,930 espectadores, completando una cifra histórica para las sedes mexicanas en la justa internacional. La perla tapatía tuvo el privilegio de ser epicentro de estos juegos.
Corea del Sur vs. Chequia
México vs. Corea del Sur
Colombia vs. RD del Congo
España vs. Uruguay

En total, los tres inmuebles albergaron 13 partidos del Mundial 2026, convirtiendo a México en uno de los países anfitriones con mayor presencia de público durante la competencia.

La afición mexicana volvió a responder en una Copa del Mundo
Además de los miles de aficionados locales, las calles de las tres ciudades se llenaron de seguidores de distintas selecciones, quienes convivieron con la afición mexicana y protagonizaron una de las postales más recordadas del torneo.

Con casi 790 mil asistentes, México reafirmó su tradición como una de las grandes sedes del futbol mundial, dejando claro que la pasión por este deporte continúa siendo uno de los mayores distintivos del país.