Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El próximo 31 de agosto, la capital del país se convertirá en el escenario de uno de los eventos deportivos más emblemáticos: el Maratón de la Ciudad de México 2025, donde más de 100 corredores tamaulipecos aproximadamente vivirán la hazaña de recorrer los 42.195 kilómetros que representan no solo resistencia física, sino también sueños, disciplina y pasión.
Entre los clubes más destacados, los Renegados Runners, comandados por el coach Juan Carlos Betancourt y Gaby Díaz, tendrán una presencia histórica con 32 corredores en la línea de salida. Para varios de ellos será la primera vez que enfrenten la distancia reina del atletismo, lo que convierte este reto en un momento único y profundamente emotivo.
“Cada kilómetro será un recuerdo, cada paso un esfuerzo y cada llegada una victoria personal”, expresó uno de los corredores que debutará en el maratón.
También se unirán a esta experiencia los atletas de Runners Victoria, liderados por el coach Roberto Jiménez, así como los Tortugas de Matamoros, el club Pink Power de Reynosa y entusiastas maratonistas de la zona sur, entre otros, representando a Tampico y Madero. La participación colectiva refleja la creciente pasión por el running en Tamaulipas y la hermandad que se genera en torno al deporte.
El maratón no solo será un reto físico, sino también un registro de emociones. El videógrafo Richard Parker (Juan Pablo Quiñones), con su ya reconocida Parker Cam, estará presente para inmortalizar los mejores momentos: los rostros de nervios al arrancar, las lágrimas en el kilómetro 35, y los abrazos al cruzar la meta en el Estadio Olímpico Universitario.
“Un maratón se corre con los pies, pero se termina con el corazón”, es la frase que muchos llevarán grabada en la mente durante las horas que dure esta prueba.
El 31 de agosto, la Ciudad de México no solo será testigo de un maratón más, sino del esfuerzo y la pasión de cientos de corredores que demostrarán que en cada paso se puede escribir una historia de superación. Y los tamaulipecos estarán ahí, vibrando con cada zancada.Y