Un intenso y ríspido encuentro terminó con consecuencias preocupantes para Correcaminos, luego de que la jugadora Bride Kennedy tuviera que ser trasladada a un hospital la noche de ayer tras el duelo ante El Calor.

El partido, correspondiente al inicio de la serie, finalizó con marcador de 84-67 a favor de la quinteta local, en un enfrentamiento que estuvo marcado por el juego físico y constantes contactos que, de acuerdo con la propia jugadora, no fueron controlados por el cuerpo arbitral.

A través de sus redes sociales, Kennedy expresó su molestia por lo ocurrido en la duela, señalando tanto a sus rivales como al arbitraje por lo que consideró una falta de control durante el encuentro.
“Nunca había estado tan asqueada de jugadoras y réferis en mi carrera. No está en mí lastimar a otra jugadora intencionalmente. Yo amo el básquetbol y nunca dañaría a nadie. Los réferis no tenían control absoluto del partido esta noche y fui lesionada por esto”, escribió en su cuenta de Instagram.

La jugadora también fue contundente al referirse al comportamiento de algunas oponentes: “Jugadoras que intencionalmente salen a lastimar jugadoras es porque no tienen la habilidad física para jugar, me dan asco”.

De acuerdo con su testimonio, los constantes codazos recibidos durante el encuentro derivaron en su traslado a un hospital en Cancún para ser atendida tras el silbatazo final.

Hasta el momento, la directiva de Correcaminos, encabezada por Julio Schawer, no ha emitido una postura oficial sobre lo sucedido, pero se espera que en las próximas horas el club fije su posición ante la denuncia pública realizada por Kennedy.

El incidente añade tensión a la serie, que continuará en territorio cancunense, ahora bajo la expectativa de posibles medidas disciplinarias o ajustes en el criterio arbitral tras lo ocurrido.