España se ha proclamado campeón del mundo tras derrotar a Argentina en una final de infarto que tuvo que resolverse en el tiempo extra. A pesar del dominio absoluto de la Roja de principio a fin, la falta de puntería y una actuación memorable de Emiliano “Dibu” Martínez estiraron el drama hasta el límite, en un encuentro que estuvo marcado por la resistencia albiceleste y la polémica arbitral.
ESPAÑA DOMINÓ
Desde el pitido inicial, España asumió el protagonismo del encuentro, adueñándose del balón y generando las ocasiones más claras. Sin embargo, el combinado dirigido por Lionel Scaloni supo sufrir, sostenido en gran medida por un “Dibu” Martínez en plan estelar. La falta de efectividad en el último toque condenó a la Roja a marcharse al descanso y al final de los 90 minutos con un injusto 0-0.
El guion del partido cambió por completo justo antes del tiempo extra. En el minuto 94, Argentina se quedó con diez hombres tras la expulsión por tarjeta roja directa de Enzo Fernández, lo que obligó a la Albiceleste a replegarse aún más con la clara intención de forzar la tanda de penaltis.
Antes del cierre del tiempo reglamentario, Lamine Yamal estuvo a punto de evitar la prórroga con un magistral lanzamiento de falta directa que buscaba la escuadra, pero una vez más, el guardameta argentino voló para salvar a los suyos.
¡A LO ESPAÑA! EN TIEMPO EXTRA
La tensión aumentó en la primera parte de la prórroga cuando el colegiado anuló un gol a España por una presunta falta previa de Mikel Merino. La decisión desató las protestas del banquillo español, especialmente porque la jugada ni siquiera fue revisada en el VAR, lo que añadió una dosis extra de drama a la final.
Argentina apostó todo a resistir con un jugador menos para buscar la lotería de los penaltis, pero el desgaste físico terminó pasándole factura en el segundo tiempo extra.
La recompensa al monólogo futbolístico de Españallegó finalmente en el minuto 106. Lamine Yamal envió un preciso centro cruzado de derecha a izquierda; Nico Williams, con gran inteligencia, la puso de primeras al corazón del área, y Ferran Torres apareció con todo para conectar un derechazo inapelable que batió a Martínez. Un auténtico “gol de oro” que vale una Copa del Mundo y que devuelve a la Roja a la cima del futbol internacional.
Argentina intentó igualar el marcador y hacer una hazaña más, sin embargo, el futbol nunca llegó para la Albiceleste y esta vez el ímpetu no le alcanzo a Messi y compañía.