La Selección Mexicana ya conoce al rival que enfrentará en los octavos de final de la Copa del Mundo. Tras superar a Ecuador, el equipo dirigido por Javier Aguirre se medirá a Inglaterra en el Estadio Ciudad de México, luego de que los ingleses eliminaran a la República Democrática del Congo para instalarse entre los 16 mejores del torneo.
El conjunto europeo cuenta con una plantilla repleta de figuras como Jude Bellingham, John Stones, Bukayo Saka y Marcus Rashford. Sin embargo, el futbolista que acapara los reflectores es Harry Kane, quien atraviesa un momento extraordinario y se perfila como la principal amenaza para la defensa mexicana.
El capitán de Inglaterra fue determinante en el triunfo sobre la República Democrática del Congo al marcar un doblete, confirmando el espectacular nivel que está mostrando durante todo el 2026. Kane acumula 71 goles en el año: 60 con el Bayern Múnich y 11 con la Selección Inglesa, cifras que lo colocan entre los delanteros más efectivos del futbol mundial.
De acuerdo con Statiskicks, el atacante registra 98 remates, 81 toques dentro del área, 32 duelos individuales ganados y 55 remates de cabeza, estadísticas que reflejan su capacidad para generar peligro por distintas vías y su dominio dentro del área rival.
La fortaleza defensiva del Tricolor
Aunque Kane llega como uno de los jugadores más encendidos del Mundial, México construyó su clasificación gracias a una de las defensas más sólidas del torneo.
El Tricolor mantuvo su portería imbatida en los cuatro partidos disputados hasta el momento, una marca que únicamente comparte con España, consolidándose como una de las selecciones más difíciles de vencer.
Individualmente, Johan Vásquez es uno de los pilares de la zaga al registrar un 80 por ciento de efectividad en duelos ganados, ubicándose entre los defensores más destacados del certamen. En la portería, Raúl Rangel también respondió con actuaciones determinantes al liderar el Mundial en pases largos precisos, con 36, además de registrar 1.66 goles prevenidos.
A estos argumentos se suma un factor que podría jugar a favor del combinado nacional: la altitud de la Ciudad de México, ubicada a dos mil 240 metros sobre el nivel del mar, además del respaldo de una afición que convertirá el Estadio Ciudad de México en un escenario completamente favorable para México.