Regresaron las emociones al Marte R Gómez; el enojo, la alegría, la desesperación, el aburrimiento, el festejo y también la polémica.
Correcaminos rescató el empate en el último suspiro del partido por la vía penal que concretó Joel Martínez.
Martínez, quien estuvo recibiendo improperios durante la segunda parte del partido, festejó el gol “fantasma” haciendo la señal del silencio y, posteriormente, en el gol que si valió, haciendo la señal de ahora los escucho. Al finalizar el partido mencionó se los dedica a todos aquellos que se la mentaron.
El delantero de Correcaminos ahora estará sometido a la presión del graderío y la única forma de encontrar la salida será haciendo goles.
El partido en general fue típico de jornada 1, aburrido en gran parte del juego, donde desde el minuto uno los naranjas ya iban perdiendo por la anotación del excorrecaminos Alonso Flores; típico de la defensa, llegan tarde y ante la anotación los reclamos entre sí.
Posterior a ello, Morelia intentó merodear el área de Correcaminos, mientras que los naranjas, con más empuje que con idea intentaban crear acciones que incomodaran al portero rival.
Para la segunda parte, el ingreso de Estopier fue clave para darle mayor desequilibrio por la banda, mismo que dio fruto con la marcación del penal.
Morelia se desdibujó en la recta final del partido, hubo una mano dentro del área que el árbitro no se percató para señalar penal.
El gol “fantasma” ha creado mucha controversia, ¿que si entró o no ese balón? En imágenes captadas desde la zona sur del estadio da la impresión que era gol.
Al final de cuentas terminó en empate, mucho por trabajar en la zona baja y, con reacomodo en el 11 inicial podrían tener mejor rendimiento y obtener un mejor resultado. Las piezas ahí las tienen, es cuestión de acomodarlas bien.