Una investigación, liderada por el periodista francés Romain Molina, ha sacudido los cimientos de la Asociación del Futbol Argentino (AFA). El informe detalla un esquema de presunta corrupción, malversación de fondos y encubrimiento de graves acusaciones de abuso, señalando directamente a la alta cúpula de la entidad y cuestionando la inacción de la FIFA ante este panorama.
ACOSO SEXUAL EN SELECCIÓN FEMENIL
El reporte pone el foco en el caso del entrenador Diego Guacci, denunciado en 2021 por cinco jugadoras juveniles de la selección argentina. Las acusaciones, que incluyen maltrato, acoso psicológico y abusos sexuales agravados sobre menores, contaron con el respaldo del sindicato mundial FIFPRO.
Pese a que las víctimas solicitaron el anonimato como condición para declarar, la FIFA archivó el expediente alegando falta de pruebas, situación que derivó en la filtración de la identidad de las jóvenes. Actualmente, el número de denunciantes ha ascendido a ocho, mientras el señalado continúa desempeñándose en el ámbito del fútbol sin haber recibido sanciones institucionales, evidenciando una supuesta red de protección entre dirigentes de la AFA y altos funcionarios legales de la FIFA.
EMPRESA FANTASMA Y DESVÍOS MILLONARIOS
La investigación vincula los éxitos de la Selección Argentina con un millonario desvío de capitales bajo la lupa del FBI. Nueve días antes de la final del Mundial de Qatar 2022, la AFA otorgó la exclusividad de sus derechos comerciales y logísticos en el extranjero a Tour Prenter, una empresa con sede en Miami constituida apenas tres meses antes por personas ajenas al sector futbolístico.
El contrato, que estipulaba una comisión del 30% —cifra muy superior a los estándares de la industria—, permitió que la FIFA transfiriera premios económicos directamente a esta entidad privada en lugar de ingresarlos a las arcas de la federación. Según los datos obtenidos, estos fondos fueron redirigidos a cuentas de personas sin vínculos con el fútbol, quienes registraron cambios drásticos en su nivel de vida y en la adquisición de bienes de lujo.
El esquema de lavado identificado funciona bajo una estructura de sociedades pantalla y paraísos fiscales. A través de empresas en Delaware, Wyoming y las Islas Vírgenes Británicas, el dinero obtenido de la AFA fue utilizado para financiar el estilo de vida de los directivos, que incluye el uso frecuente de jets privados Gulfstream 400 y yates en Mónaco.
La opacidad de estas operaciones llegó hasta el fútbol italiano, donde la compra del Perugia en 2024 por más de 6 millones de dólares fue objeto de sanciones. La Federación Italiana detectó la falta de claridad en el origen de los recursos, confirmando las sospechas sobre la triangulación internacional que habría financiado la adquisición del club mediante sociedades interpuestas.
El informe alerta sobre el uso de influencias políticas para bloquear investigaciones judiciales locales dentro de la provincia de Buenos Aires.
Esta protección institucional se extiende a la represión de voces críticas, denunciando que periodistas y agentes que han intentado exponer las irregularidades financieras son víctimas de amenazas físicas, acoso en plataformas digitales y la revocación injustificada de sus acreditaciones de prensa.
Finalmente, la investigación plantea un cuestionamiento directo hacia la FIFA. El periodista sostiene que el máximo organismo del fútbol mantiene un silencio cómplice, condicionado por intereses geopolíticos y la intención de conservar el apoyo de las federaciones sudamericanas, dejando en segundo plano la integridad ética y la transparencia de las instituciones deportivas.