Por primera vez en la historia de los juegos amistosos de la Selección Mexicana en Estados Unidos, el árbitro detuvo el partido por el grito homofóbico que lanza la afición en cada uno de los despejes del portero rival, como una muestra de que ya se debe erradicar esa mala conducta.

A los 60 minutos el silbante, Ted Unkel, detuvo el encuentro luego de que Runarsson despejó de meta y es que en el primer tiempo ya se había dado el primer aviso del protocolo de la FIFA que era hacer un llamado a la afición a través del sonido local.

Después del llamado por el sonido local, la afición continuó en el segundo tiempo gritando y por eso el silbante decidió detener el juego por unos minutos para que la gente tome consciencia.

Si bien durante el anunció la afición abucheó la decisión del árbitro, al final cambiaron la actitud para corear el nombre de México.

El lapso en el que se detuvo el juego sirvió también para Gerardo Martino hiciera el primer cambio del partido metiendo a Hirving Lozano para tratar de cambiar el rumbo del partido.