Cruz Azul y Santos jugaron una Final del futbol mexicano hace 13 años. En aquella ocasión, los Guerreros se quedaron con el título, sin embargo, esa Máquina dejó huella por su gran futbol y la esperanza de un proyecto que a final de cuentas no siguió y hoy, su cabeza, revela los motivos.

El uruguayo, Sergio Markarían, era el DT de ese equipo cementero que combinó experiencia y juventud, mucha juventud, que se quedó muy cerca de ser Campeón y así mismo lo recuerda, con mucho cariño y nostalgia. “Me dolió muchísimo. Primero, porque Cruz Azul es un hermoso lugar de trabajo, el personal, la gente, los mandos medios de Cruz Azul, los que se ocupan de la logística, el personal, los utileros, el personal médico, los que te abren la puerta en la concentración en La Noria, es un hermoso lugar de trabajo y a uno le gusta trabajar en lugares así, donde es considerado y bien tratado”, dijo para ESPN.

Luego de perder ese campeonato en La Comarca, todo estaba puesto para su renovación y echar a andar el proyecto a largo plazo, incluso ya había pláticas con la directiva celeste.

“El presidente (Guillermo Álvarez), que fue quien gestionó conmigo la renovación de mi contrato, ambas partes expresamos el interés de renovar; el presidente dijo que estaba contento con mi trabajo, yo dije que estaba contento en la institución y ahí empezamos a hablar del futuro, pero ahí aparecieron diferencias y yo consideré que esas diferencias no me iban a llevar por buen camino y preferí hacerme a un lado”.

Y entonces…¿Qué pasó?

Según explica el charrúa, diferencia de ideas en el armado del plantel quebraron la buena relación. Billy quería llevar muchos refuerzos, Markarían solo pidió 2 y ahí todo se fue por la borda.

“El club necesitaba salir de aquello de contratar en cada periodo seis o siete jugadores. Yo quería reforzar al plantel con un par de jugadores de mucha jerarquía, que le dieran al plantel el toque de distinción y de respeto que el futbol mexicano se merece, porque en el futbol mexicano se invierte mucho en figuras. Ese fue mi proyecto de conformación de plantel que no coincidió con lo que otros pensaban y eso motivó que yo tuviera que elegir entre interpretar el proyecto de otro o irme a mi casa con mi proyecto, y me fui a mi casa con mi proyecto”.

Ahora, después de varios mazazos en finales, La Maquina vuelve a estar a 180 minutos de poder levantar una Liga, algo que no logra desde diciembre de 1997 y la ilusión de su afición de cara al próximo domingo es más grande que nunca.