La Semifinal entre Atlas y Pumas quedó marcada por una polémica decisión del silbante Jorge Antonio Pérez Durán, quien no se atrevió a marcar un penalti a favor de los universitarios por un codazo de Anderson Santamaría sobre Juan Dinenno, o en su defecto una mano del mismo jugador, ya que la llevaba arriba y en una posición que no era natural.

Cuando corría el minuto 86 del partido, Alan Mozo mandó un centro con mucho veneno desde la zona derecha, el cual fueron a buscar el propio Dinenno y Washington Corozo, aunque ninguno de los dos pudo rematar como hubiera deseado por la aparición de Santamaría.

El peruano apareció claramente con la mano izquierda alzada y en su movimiento le puso el codo a Dinenno, quien incluso acabó tendido sobre el césped y necesitó atención médica para tratar de calmar una hemorragia nasal.

En la misma acción se pudo ver a Corozo rematar con la testa, pero el mismo movimiento de la mano del defensa rojinegro evitó que el balón tomara dirección de peligro.

Jorge Pérez Durán acudió al VAR a revisar la jugada después de que fuera avisado, pero consideró que no había elementos para marcar el penalti.

En ese momento el marcador se encontraba 1-0 a favor de Pumas, por lo que un segundo tanto podía poner contra la lona al Atlas.