Construir el cuerpo marca límites físicos que solo quien los establece entiende; ejercicios repetitivos que te permiten ser dueño de ti mismo, el dolor en esa línea se vuelve disciplina con efectos directos sobre lo propio, despojándose de los cánones establecidos en cuerpo extremo, no cualquiera se sube a una tarima, no todos tienen la voluntad, y quien lo hace conoce el esfuerzo y sacrificio para presentar una pose.

Manuel Adalberto López Vázquez  ganó su pase para participar en la competencia internacional Arnold Classic Sports Festival Europe que se desarrollará en Sevilla, España, del 16 al 18 de Septiembre, cumpliendo uno de sus sueños como físico constructivista, al obtener el primer lugar en el selectivo nacional en Oaxtepec, en la categoría clasificados hasta 80 kilos y ser el primer tamaulipeco en lograrlo, cuando hace algunos años solo quería ir al gimnasio para bajar de peso.

“Es algo que realmente nunca lo había imaginado, este tipo de eventos uno solo los veía en Facebook, en ESPN, pero piensas que es imposible, desde que uno empieza a hacer pesas ves este tipo de físicos, crees no se puede, y ahorita ser parte de, es muy difícil de explicar, se me hace un nudo a la garganta, todavía no lo asimilo”, expresó para Extremo Deportivo.

Celebrado anualmente, Arnold Sports Festival Europe acoge a visitantes y atletas de todas partes del mundo, reunidas con un mismo objetivo: hacer del deporte y de la vida sana, su medio de vida. En una experiencia considerada única e icónica para los que practican la disciplina, en un ambiente inmejorable y apadrinado por el polifacético Arnold Schwarzenegger.

“No te imaginas, que cambios da la vida, le decía a mi esposa Beatriz, todo empezó por querer bajar de peso, después fue por vivir la experiencia de la tarima, para la foto ya sabes… ¿y ahora?, vamos a representar México, se me hace un nudo a la garganta, son muchos esfuerzos y ahora sé que valen la pena”, explicó.

No obstante, son muy pocos los que conocen, entienden y aguantan el proceso de construcción, cómo se forja un cuerpo para estas competencias, donde enfrentará a casi mil competidores de más de 40 países.

“Es sacrificar vida social, alimentación, por más de un año, lo que es sacrificar no comer algunas cosas, una raspa, un hot dog, si tuve comidas libres pero realmente son mínimas las comidas que aprovechas, no deja de ser una comida, extrañas todo, hasta una tortilla, también sacrificas mucho tiempo de familia, vida social, dormir, si no descansas de nada sirve y hasta sacrificios económicos, no ir con la familia a un restaurante en mucho tiempo, comer pollo hervido, a la plancha, con arroz y verduras siete veces al día, es un reto”, detalló.

Sin embargo, Manolo, como lo llama su madre Martha Vázquez de cariño, siempre ha sabido sortear retos desde muy pequeño, ha sido marcado, en un evento que casi le cuesta la vida y que lo dejó con una marca característica en la frente  y que lo identifica, así como el personaje de ficción Harry Potter.

“Tenía siete años y vivía ahí en el ‘Fovo’ (Unidad habitacional Fovissste) y me iba a meter a una casa abandonada con unos amigos, pero en la parte de afuera, una parte del techo me cayó encima, estuve hospitalizado tres meses, fue un tiempo en terapia intensiva y lo demás en recuperación”, agregó sobre su característica marca en la frente, “pensé quitármela por cuestión de imagen, pero luego no me importó, es una marca que no me causa nada, nunca tuve complejos, ni en secundaria, ni prepa, que son etapas más difíciles, nunca me hicieron ‘bulliyng’, ahora menos (ríe), me identifican cuando llego algún evento, me dicen, yo te conozco, te he visto compitiendo y por la cicatriz en la frente, no tanto porque soy “Manolo””, destacó.

Lo corrieron de su trabajo en MASECA por “exceso de gym”

El esfuerzo no siempre es bien recompensado, su trabajo en el gimnasio es de más de 40 horas a la semana, la dieta y los sacrificios de familia, como padre y esposo, no sumaron en lo laboral, fue despedido de la empresa por “dedicarle demasiado tiempo al gym” y no tener más para el trabajo.

“Me corrieron de mi trabajo, precisamente por el tiempo que yo le dedicaba al gimnasio, ellos lo vieron mal, yo utilizaba el carro de la empresa para ir al gimnasio, como todos los empleados que se llevan su carro, pero no le gustó al jefe que tenía, me quiso mandar a Mante y al final terminó por despedirme, eso me motiva más y mi familia me apoya en este viaje”.

Con la maleta llena de sueños, sin trabajo, pero con el apoyo de su familia, amigos y su entrenador Anuar Jurendime, su patrocinador SVEMK Drink, además de la Federación de Físico constructivismo y Fitness de México y la Asociación de Físico constructivismo y Fitness de Tamaulipas, Manolo estará representando a Tamaulipas y México en este Arnold Sports Festival Europe.