La espera de Serena Williams para conseguir su vigésimo cuarto título de Grand Slam en individuales continúa, después de que la estadounidense fue derrotada el domingo 6-3 y 7-5 por una inspirada Elena Rybakina, en la cuarta ronda de Roland Garros.

Desde el momento en que Rybakina, de 21 años, que juega su séptimo Grand Slam en el cuadro principal, mantuvo sus dos primeros juegos de servicio sin perder un punto, Williams pareció en peligro.

Y así fue, ya que la séptima cabeza de serie, Williams, se despidió para dar una vuelta de tuerca más a un evento femenino tremendamente imprevisible.

Con la caída de tantos nombres importantes, incluida la de Victoria Azarenka a primera hora del día, una posible rival de Williams en cuartos de final, el camino hacia la final se antojaba tentador para la estadounidense.

Pero Williams, cuyo último título de Grand Slam llegó en 2017 en el Abierto de Australia, no pudo encontrar su mejor juego.

Sin embargo, se mantuvo filosófica en la derrota, diciendo que sus expectativas al llegar al torneo no habían sido altas. “Estoy en un lugar mucho mejor que cuando llegué aquí”, dijo a periodistas.

“Estaba tratando de ganar un partido, porque había sido una temporada muy difícil para mí en la tierra batida. Aunque me encanta la tierra batida, quería ganar un partido. Ahí es donde me encontraba”