Aunque Sergio “Checo” Pérez acabó frustrado por el cuarto sitio que logró en el Gran Premio de Qatar tras una cuestionable estrategia de Red Bull que lo llevó a entrar en dos ocasiones a los pits, el análisis en frío de Helmut Marko aclara que fue la decisión correcta ya que con ello se minimizaron los riesgos.

En la pista del emirato pincharon sus llantas Valtteri Bottas, George Russell y Nicholas Lafiti, lo que llevó a los estrategas del equipo austriaco a llamar de nueva cuenta tanto al mexicano como a Max Verstappen, aunque en el caso del primero la jugada resultó un fiasco.

Con 15 vueltas por disputarse, Checo entró a cambiar sus neumáticos, pero al momento de volver a la pista fue relegado hasta el séptimo puesto, lo que lo obligó a remontar posiciones, aunque el tiempo no le alcanzó para superar a Fernando Alonso, quien también tuvo la fortuna de que se dio un Virtual Safety Car a dos vueltas del final. “¿Me habría estresado? No podíamos conducir una o dos vueltas más en determinadas situaciones sin que el riesgo fuera incalculable”, analizó el austriaco.

“Checo tuvo la mala suerte de tener un período de Virtual Safety Car, de lo contrario habría atrapado a Fernando Alonso. Esta fue la limitación máxima de daños para el equipo”, concluyó Marko.