Andrés Guardado y Diego Lainez fueron suplentes con el Betis en el empate 1-1 ante Rayo Vallecano, pero al menos El Principito pudo entrar al partido y desde el primer tiempo, esto gracias a la expulsión de un compañero que obligó a Manuel Pellegrini a mover sus líneas.

Esa jugada fue una gran polémica, ya que Álex Moreno recibió la tarjeta roja por el árbitro Muñiz Ruiz, cuando éste no supo lo que ocurrió, pero al ver que sangraba mucho Isi Palazón, lo expulsó cuando era el minuto 34.

Y con todo y el VAR, la situación fue que sí hubo la patada en la cabeza, pero todo pareciera indicar que es el jugador del Rayo el que se agacha, cuando el esférico está elevado a un metro de altura, por lo que no sería juego peligroso.

 

Ante esto situación, Pellegrini decidió sacrificar a Borja Iglesias y entró el mexicano para cubrir la lateral; al salir, su compañero reclamaba una mano en una acción anterior que no se marcó, pedía penal.

Pese a esto, con 10 hombre, el Betis pudo irse arriba al 45′ +2′, Fekir abrió a segundo palo y Sergio Canales empujó para adelanta a su equipo.

Sin embargo, no pudieron mantener esa ventaja, al 71′ cayó el empate por Iván Balliu, quien fusiló a primer palo para el 1-1 que sería definitivo, gracias a las intervenciones del portero del Betis, Rui Silva.

El arquero atajó dos zapatazos que lucían para gol en la recta final del partido, aunque sigue sin ganar el Betis, que llegó a este duelo con dos derrotas al hilo. Suma 34 puntos y Rayo 31.