El tenista español Rafa Nadal se deshizo una vez más en elogios hacia la figura del suizo Roger Federer, un rival que le ha permitido tener “una forma clara” de lo que necesitaba “mejorar” para conseguir sus objetivos, aunque insistió en que no le obsesiona ser el mejor de la historia en número de ‘Grand Slams’ conquistados.

“Roger y yo nos empujamos mutuamente para ser mejores. Tener a alguien frente a ti que está haciendo muchas cosas mejor que tú, te da una forma clara de lo que necesitas mejorar para lograr tus metas”, se sinceró Nadal en una entrevista a la ‘CNN’.

El número dos del mundo tampoco olvidó que su relación con el de Basilea fue más allá de la pista.

“Creo que siempre tuvimos una buena relación y mucho respeto. Hicimos cosas bonitas juntos e importantes para nuestro deporte”, confesó. Tras ganar su decimotercer Roland Garros, el manacorí igualó, con 20, al helvético en número de ‘grandes’ conquistados, pero tener uno más no es algo que le quite el sueño.

“Hice mucho más de lo que jamás soñé en mi carrera como tenista. Sería increíble para mí ganar uno más, pero sé que esa no será la clave de mi felicidad en el futuro, no es una presión adicional y no es una obsesión”, remarcó.

Nadal también habló de su vida personal y reconoció que no renuncia a la paternidad con su mujer, Mery Perelló.  “Si vienen niños, habrá un cambio. Es algo que probablemente sucederá en el futuro porque ambos lo queremos”, admitió.

Del mismo modo, el tenista español opinó que los deportistas, por su posición, tienen la obligación de “ser un ejemplo positivo para la sociedad”. “Es importante enviar los mensajes correctos al mundo y especialmente a los jóvenes”, señaló. En este sentido, insistió en que los tenistas que están viviendo un duro confinamiento en Australia para jugar la Copa ATP y el primer ‘Grand Slam’ del año deben pensar más en lo que está sucediendo a nivel mundial.

“Lo siento mucho por todos ellos, pero cuando llegamos aquí a Australia, sabíamos que las medidas iban a ser estrictas porque sabíamos que el país lo está haciendo muy bien con la pandemia”, recalcó.

“Es normal quejarse, pero, por otro lado, ves cuántos están muriendo en el mundo, cuántos están perdiendo a su padre o a su madre, sin tener la oportunidad de despedirse. Es algo real, no filosófico, eso es la vida real y es lo que está pasando en mi país donde personas cercanas a mí están sufriendo esta situación”, advirtió.