Partido de locura entre el Manchester City y Real Madrid por las Semifinales de Ida de la Champions League que terminó con victoria por 4-3 para los Citicens.

Los dueños de casa comienzan la serie con una mínima ventaja, misma que pudieron aumentar de no ser por los constantes errores de sus delanteros frente a la meta del Madrid.

Desde los primeros minutos de juego los dirigidos por Pep Guardiola dejaron claro que no se dejarían intimidar por el máximo ganador de la Liga de Campeones y se fueron al frente logrando abrir el marcador con un gran gol de cabeza de Kevin de Bruyne a pase de preciso de Riyad Mahrez que dejó sin opciones a Courtois.

Los empates del City continuaron ante los errores defensivos del Madrid y Gabriel Jesus logró aprovechar las oportunidades para poner el segundo en la canasta apenas a los 11 minutos de juego.

Karim Benzema respondió para los suyos luego de los tímidos embates que presentó en la primera media hora de encuentro y para el 33′ el francés empujó el balón al fondo de las redes con un gran remate tras un pase de Mendy.

La intensidad del encuentro se mantuvo para la segunda mitad, con el City proponiendo y el Madrid tratando de responder. Mahrez siguió intentando marcar, pero quedó claro que no sería su noche ante la puerta rival.

El ingreso de Fernandinho motivó al ataque citizen y al 52′ el brasileño mandó un centro al corazón del área que empujó Phil Foden con un cabezazo.

La respuesta fue casi inmediata con una gran corrida de Vinicius Jr. para poner el 3-2 al 54′ y mantener vivas las aspiraciones merengues.

Al 73, una aparente falta sobre Zinchenko en los límites del área desconcertó a los defensas del Madrid quienes esperaban que el silbante marcara la falta, pero Bernardo Silva, atento a las acciones, tomó el balón y lo colocó en el ángulo superior de la portería de Ederson.

Una mano dentro del área al 79′ metió más presión al encuentro y Karim Benzema tomó el balón para sacudirse los fantasmas de los dos penales que había fallado recientemente ante el Osasuna.

El francés colocó el esférico y cobró a lo Panenka engañando por completo a Ederson y poniendo la cereza en el pastel en un partido espectacular que deja la serie abierta para cualquiera de los dos equipos.