La confianza por la solvente victoria ante Celtics apenas les duró 48 horas a Los Angeles Lakers, que este jueves fueron barridos 108-95 en la cancha de los Memphis Grizzlies.

Cuartos de la Conferencia Oeste de la NBA, los Grizzlies no necesitaron de su estrella, el lesionado Ja Morant, ni de su alero titular Dillon Brooks para vencer a unos desnortados Lakers. LeBron James firmó 20 puntos, 10 rebotes y 11 asistencias convirtiéndose en el quinto jugador en la historia en alcanzar el centenar de triple dobles.

Su compañero Russell Westbrook, líder histórico de ese ránking, tuvo otra decepcionante actuación con 9 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias mientras la tercera estrella angelina, Anthony Davis, logró 22 puntos y 8 rebotes. El joven ala-pívot Jaren Jackson Jr. fue la figura de Grizzlies con 25 puntos y 5 rebotes mientras el escolta Desmond Bane llegó a los 23 tantos.

Los Lakers, sextos del Oeste, siguen sin encontrar la química de un plantel que fue renovado en su práctica totalidad para esta campaña y que cuenta con una extraña combinación de jugadores muy veteranos y muy jóvenes.

Frank Vogel, el técnico que logró el campeonato de 2020, lleva semanas siendo cuestionado y este jueves mantuvo en pista al veterano LeBron y a Davis durante 37 y 38 minutos en busca de una reacción que no llegó.

Los Lakers doblaron en pérdidas de balón a su rival, 22 a 11, con Westbrook cometiendo 6 y LeBron otras 5. A partir del segundo cuarto, con un parcial de 34-24 para Memphis, a los Lakers les faltó velocidad en las piernas para defender a sus jóvenes rivales.

“Empezamos el partido con mucha energía, la teníamos desde el partido contra Celtics. Pero en el segundo cuarto la energía cambió, comenzamos a perder pelotas y a dejar de rebotear”, lamentó Vogel.

“Vamos a seguir sufriendo derrotas decepcionantes si seguimos perdiendo la pelota así”. “Esta noche las pérdidas nos mataron”, resumió un LeBron lacónico en la conferencia de prensa. “Veníamos de un gran partido pero tenemos que ser mejores”.