Peter Schmeichel fue uno de los mejores guardametas en la historia del futbol, durante su carrera vivió cientos de experiencias, buenas y malas, pero ninguna tan tormentosa como la del sábado pasado cuando Christian Eriksen se desvaneció en el campo de juego en el duelo ante Finlandia.

Y es que más allá de lo dramático de la situación en la cancha, fuera de ella el escenario era peor ya que se creía que el atacante había muerto, incluso su propia pareja así lo pensó. “Pasó no muy lejos de la zona donde estaban las esposas de los jugadores y claro que ella, en cuanto lo vio, corrió a la cancha.

Mi hijo, Kasper, corrió hacia ella y, hablé con él ayer, y me dijo que corrió a ella para decirle que Christian respiraba, pues ella creyó que estaba muerto”, dijo para la BBC.

Mientras todo esto pasaba, su hijo, Kasper y el capitán, Simon Kjaer, daban un ejemplo de solidaridad y compañerismo al auxiliar y acompañar en todo momento a Eriksen hasta que fue retirado del terreno de juego y después fueron ellos mismos a consolar a Sabrina Kvist.

Peter dijo que el trauma que dejó el incidente ha sido importante pero que por suerte todo parece haber quedado en un susto.

“Han sido las peores dos horas de mi vida mientras he estado en el futbol, fue algo impactante que por fortuna todo parece haber quedado ahí”.

En ese sentido, la Federación Danesa de Futbol y la UEFA, confirmaron el domingo que todo el plantel y el staff de la selección recibirá ayuda psicológica por el fuerte impacto emocional que recibieron.

¿Cómo está Eriksen?

Este lunes se ha informado, según medios europeos, que Christian Eriksen avanza en su recuperación, ya ha hablado con sus compañeros y su familia y tiene ánimos de volver a las canchas.

Sin embargo, seguirá bajo observación y no recibirá luz verde para su vuelta al futbol hasta tener certeza de que todo esta bien y sin amenazas o complicaciones cardíacas que pudo haber dejado su desplome del sábado pasado.