Este 10 de mayo las mamás en México disfrutaron de su día. En Ciudad Victoria no fue la excepción, pero para una madre en especial, gozó de este día muy diferente a todas las demás; ella lo hizo jugando al Tochito Bandera.
Su nombre es Aleida Mariza Bautista Sosa, tiene 22 años de edad, es alumna de la Carrera de Negocios Internacionales de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, en donde lleva un promedio de 9.3 de calificación, y lo más importante, ella es la orgullosa madre de Iker, un pequeño varón de 3 años de edad.
Aleida es feliz en su posición de cornerback en el equipo de Buhas, donde porta el número 74 en el jersey. Su lugar favorito es el terreno de juego, en donde se olvida del mundo y los problemas cambian por los tachones, los pants, las flags y el objeto más valioso el ovoide.
Vida que pareciera perfecta para la ‘corner’ de Buhas, pero ella vive en la misma situación que casi 5 millones de madres en México, ella es mamá soltera.
”Si, es difícil porque muchas veces la gente me voltea a ver y me dice cómo vas a ser mamá soltera, que va a decir la gente, pero no me importa yo sola puedo y no necesito a nadie a mi lado”, comenta.
Aunque las cosas no han sido fáciles para ella, siempre ha tenido “ángeles” que la han apoyado para poder seguir llevando una vida normal.
“Cuando nació Iker, tuve que dejar varias materias, me retrase bastante, tomaba solo 3 materias cuando él nació, ya después las materias que me faltaban tenía que ir en las tardes, me la pasaba en las mañanas y en las tardes en la escuela, y pues aquí gracias a Dios he tenido gente que me ha apoyado mucho”, explicó.
Pero esto no le ha quitado el ánimo a esta mamá deportista, quien ha sabido llevar el cambio de ser madre, teniendo como estandarte todos los días, ayudar, socorrer y mantener la sonrisa de Iker todos los días.
“Bien difícil, bien drástico el cambio, pues de no preocuparme por nadie, no le tomada importancia a muchas cosas, pues ahora ya todo es con él, gracias a él he salido adelante, porque, si me las veo a veces muy duras con el solo y yo, pero nada más lo veo y me dan ganas de salir adelante”, expresa la aguerrida mamá.
Con estas mismas ganas y decisión es que Aleida vive cada minuto, pero jamás imagino volver a encontrar el amor, pero ahora en el mundo de los deportes encontró el amor por el Tochito.
”Primero me dije por la condición física voy a entrar, pero como fue pasando el tiempo y como yo me fui acomplando a los entrenamientos de lo que es tochito, ya me enamore de él”, agregó, “Tochito es algo que llego a mi vida inesperadamente y que gracias a él no tuve caídas en mi vida”, charla.
Deporte que llegó en el momento exacto cuando más problemas tenían en su vida, dejando de ser un pasatiempo para convertirse en una verdadera familia, con la que cuenta ahora en Buhas.
“Llego justo cuando más lo necesitaba y me ayudo bastante, porque conocí más amigas, conocí chicas que nunca creí conocer y que ahora considero mis amigas, y más que amigas son mi familia”, sentenció.
Sabiendo que muchas veces la presión es mayor en casa, que en la cancha, la joven Aleida lanza este mensaje para todas las mamás que viven una realidad como la de ella.
“Pues a esas chavas y más si son jóvenes, pues que no por que una persona no las acepte vallan a dejar todo a un lado. Todo se puede en esta vida, porque si Dios está con nosotros quien va a estar en contra, como me lo dijo un coach, y no dejen pasar oportunidades que ya jamás les va a poder llegar, hay que aprovecharlas por que por algo se las mandan”, subrayó.
Al final la oportunidad de convertirse en mamá y de tener a su pequeño Iker a un lado, es la mayor jugada que ha pasado, o como ella misma lo dice, “definitivamente es mi mejor Touchdown”, concluyó.