La historia volvió a repetirse para la Selección Mexicana. El Mundial de 2026 parecía ser el escenario ideal para romper con décadas de frustraciones, pero el Tricolor volvió a quedarse en el “ya mérito” tras caer ante Inglaterra en los octavos de final por 2-3.
El equipo mexicano llegó al compromiso con argumentos para ilusionar a su afición. Había firmado una fase previa sólida, incluso sin recibir un solo gol, pero fue Inglaterra que terminó con esa racha defensiva y, una vez más, frenó el sueño de alcanzar los ansiados cuartos de final.
El muro de los octavos sigue siendo imposible de derribar
La eliminación prolonga una de las mayores deudas históricas del futbol mexicano. La última ocasión en que el Tricolor disputó los cuartos de final de una Copa del Mundo fue en 1986, precisamente cuando México fue sede.
Desde Estados Unidos 1994 comenzó la larga cadena del “ya mérito”. Primero fue la eliminación ante Bulgaria en penales, después llegaron las derrotas frente a Alemania en Francia 1998, Estados Unidos en Corea-Japón 2002, Argentinaen Alemania 2006 y Sudáfrica 2010, Países Bajos en Brasil 2014 y Brasil en Rusia 2018.
La eliminación más dolorosa en la historia
La derrota ante Inglaterra duele de una manera distinta. México tenía el respaldo de un Estadio Azteca completamente lleno, el impulso de jugar en casa y la ilusión de millones de aficionados que soñaban con ver a la Selección romper una de las barreras más largas de su historia.
El Tricolor luchó hasta el último minuto y nunca dejó de competir, pero nuevamente una de las grandes potencias del futbol mundial terminó marcando la diferencia. El Mundial de 2026, que parecía destinado a cambiar la historia, terminó convirtiéndose en un nuevo capítulo del “ya mérito” que persigue a México desde hace más de tres décadas.