A unas horas de que arranque la Copa Mundial de la FIFA 2026, la Organización de las Naciones Unidas expresó su preocupación por diversas situaciones relacionadas con las políticas migratorias y de seguridad aplicadas en Estados Unidos, uno de los tres países anfitriones del torneo.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió una reconsideración profunda de las medidas de control migratorio implementadas por las autoridades estadounidenses, al considerar que podrían afectar tanto a participantes como a aficionados que asistirán al evento.
¿Por qué la ONU cuestiona las políticas migratorias durante el Mundial?
La preocupación surge tras varios incidentes reportados en los días previos al inicio del campeonato. Entre ellos destaca el traslado de la selección de Irán de un campamento en Arizona hacia México, así como la negativa de visados a algunos funcionarios iraníes.
También se reportó que el árbitro somalí Omar Artan fue rechazado al intentar ingresar a Estados Unidos. Según autoridades estadounidenses, la decisión estuvo relacionada con presuntos vínculos con integrantes de organizaciones terroristas, aunque no se presentaron públicamente pruebas que respaldaran dicha acusación.
A estos casos se sumó la difusión de imágenes que mostraban a un futbolista de Senegal siendo sometido a una revisión de seguridad en un aeropuerto, situación que alimentó el debate sobre posibles prácticas de perfilamiento racial durante el torneo.
¿Qué impacto podrían tener estas medidas en aficionados y participantes?
Türk recordó que eventos deportivos de alcance global como la Copa del Mundo deben representar espacios de unión y convivencia entre naciones. Por ello, insistió en que jugadores, delegaciones y aficionados merecen un entorno que respete la dignidad humana y garantice la seguridad de todos los asistentes.
La preocupación no se limita a las selecciones participantes. Diversos aficionados provenientes de países como Marruecos y Escocia han denunciado que sus documentos de viaje fueron rechazados o revocados poco antes de emprender su viaje, pese a haber realizado importantes gastos en boletos, vuelos y hospedaje.
El funcionario de la ONU concluyó con un llamado a evitar discursos que promuevan la división y la deshumanización de migrantes, refugiados y solicitantes de asilo. A su juicio, la Copa del Mundo debería convertirse en un ejemplo de inclusión y respeto, valores que históricamente han acompañado al deporte como una herramienta de unión entre culturas.