Cd. Victoria, Tamaulipas.– Correcaminos firmó una de sus actuaciones más decepcionantes del torneo al caer 3-1 ante Mineros de Zacatecas en la Jornada 14 de la Liga de Expansión MX, resultado que no solo los deja eliminados, sino que evidencia la profunda crisis deportiva que atraviesa el equipo.

Lejos de mostrar carácter en un partido clave, el conjunto naranja volvió a cometer errores básicos. Al minuto 30, Mineros abrió el marcador tras una falla en la salida defensiva, reflejo de la fragilidad que ha sido constante durante toda la campaña.

Aunque al 53’ parecía haber una leve reacción con el empate de Estopier, quien cerró en el segundo poste un servicio de Yael Uribe, la ilusión duró poco. Apenas ocho minutos después, al 61’, Mineros retomó la ventaja desde el punto penal, ante una defensa desorganizada y sin capacidad de respuesta.

El golpe definitivo llegó al minuto 80, cuando los locales sellaron el 3-1 con una jugada a profundidad que volvió a exhibir las carencias defensivas de Correcaminos, un equipo sin orden, sin idea y sin reacción.

Pero más allá del resultado, las decisiones desde el banquillo terminaron por agravar el desastre. Al minuto 66, el técnico Gustavo Díaz decidió enviar al terreno de juego a Mina que no estaba en condiciones físicas óptimas, quien apenas pudo mantenerse en el campo y terminó saliendo al 77, evidenciando una improvisación preocupante.

La situación resulta aún más cuestionable considerando que, a lo largo del torneo, el entrenador nunca apostó realmente por los canteranos, negándoles oportunidades en momentos clave. Prefirió arriesgar a un jugador lesionado antes que dar minutos a jóvenes que pudieron aportar frescura y compromiso en un equipo que claramente lo necesitaba.

La eliminación no es circunstancial, es el resultado de un proyecto fallido. Bajo la dirección de Gustavo Díaz, el equipo nunca encontró funcionamiento ni identidad, acumulando actuaciones inconsistentes y resultados que hoy lo dejan fuera de toda posibilidad de clasificación.

Con el torneo prácticamente terminado, el partido del próximo 17 de abril en el Estadio Marte R. Gómez será mero trámite. Sin embargo, lo verdaderamente importante está fuera de la cancha: la directiva debe tomar decisiones firmes.

La continuidad de Gustavo Díaz es insostenible, los números, el desempeño, las decisiones cuestionables y la falta de respuesta del equipo obligan a un cambio urgente en el banquillo si realmente se pretende una reestructuración seria de cara al próximo torneo.