Amplias expectativas se generan con la nueva directiva y consejo deportivo de Correcaminos.
Un grupo de personas conocidas y con experiencia previa en Correcaminos, regresan a tomar las decisiones rumbo al Clausura 2026.
Con el aprendizaje en sus gestiones y lo observado en los años subsecuentes de lo que se ha hecho en Correcaminos: se espera que sean más los aciertos en las tomas de decisiones y cambien el rumbo del vuelo del ave naranja que durante años este Correcaminos no corre; solo camina y tropieza.
Ahora sí qué por gente no quedará; solo esperemos que no se tropiecen entre ellos. Teniendo bien definidos sus puestos y tareas y no invadir el campo del otro podrá girar el engrane.
Dice un dicho que las decepciones se dan por las expectativas que le ponemos a las cosas, situaciones y a las personas. Así que vámonos con calma.
Evidentemente se les desea lo mejor, la responsabilidad es alta y de momento hay que dejarlos trabajar, los resultados irán mostrando el reflejo del trabajo realizado y de las decisiones tomadas.
Para este torneo terminaron las aspiraciones de Correcaminos, la derrota por goleada ante Cancún por marcador de 5-0 exhibió las carencias del equipo planteadas desde el inicio de torneo.
Y es que, desde la continuidad del plantel y los refuerzos seleccionados, se advirtió qué sería un torneo muy largo para Correcaminos; lamentablemente así sucedió.
Profundizar en el 5-0 sería repetitivo. El equipo no da para más y se dijo desde la pretemporada. Echar culpa a los juveniles sería un absurdo, al contrario, sólo dándoles oportunidades podrán crecer y ser más competitivos.
Lo único que queda es cerrar en una posición no tan vergonzosa y esperar el análisis de la directiva y consejo deportivo para conocer las bajas del equipo y posteriormente los refuerzos para ver qué rostro pretenden presentar de Correcaminos para el próximo torneo.
A trabajar y buenas vibras.