Ciudad Victoria, Tamaulipas . — El Estadio Marte R. Gómez fue testigo de una noche amarga para la afición universitaria. Correcaminos volvió a decepcionar y, para colmo, lo hizo en el partido que ningún seguidor perdona perder: el Clásico Tamaulipeco en su edición XLII. La Jaiba Brava de Tampico Madero se impuso 2-1 en la jornada siete del Torneo Apertura 2025, firmando su primera victoria en la casa del ave naranja.
El equipo dirigido por Jorge Alberto Urbina mostró nuevamente sus carencias en defensa y la falta de contundencia en momentos clave. Los visitantes pegaron primero al minuto 27 con un tanto de Deivoon Magaña, aprovechando un descuido de la zaga. La herida se hizo más profunda en el 62’, cuando Eduardo Pérez silenció al estadio con el segundo gol jaibo en un penal infantil de Joaquín Pereyra.
Correcaminos reaccionó tarde. Al 65’, Gerardo Moreno acercó a los de casa con un gran remate que devolvió la ilusión a la tribuna. Sin embargo, la historia terminó en frustración: cuando parecía que el empate era posible, Joel Martínez desperdició un penalti al 94’, tirando por la borda la última esperanza universitaria.
El marcador final de 1-2 no solo significa un golpe al orgullo, sino también un duro recordatorio de la realidad: Correcaminos apenas suma 5 puntos en siete jornadas, sin rumbo claro, sin presidente y con la presión creciente de su afición.
El próximo compromiso no luce sencillo. Los naranjas deberán visitar a Tapatío el viernes 19 de septiembre en el Estadio Akron, donde buscarán reaccionar antes de que la crisis se convierta en una constante.
La derrota en el Clásico Tamaulipeco no se olvidará fácilmente, Rogelio Ramírez Secretario de Vinculación y el Diablo Chávez deberán responder rápido a la petición de un presidente con conocimiento de fútbol, y menos cuando ocurren derrotas como esta en casa. Correcaminos tendrá que responder pronto si no quiere que la temporada termine marcada por la mediocridad y el desencanto.