Antonio Pérez Garibay, padre del piloto mexicano Sergio “Checo” Pérez, realizó fuertes declaraciones sobre las diferencias en el trato que Red Bull Racing le dio a su hijo en comparación con Max Verstappen.
En una entrevista para el podcast “Fórmula de 2”, el político y empresario aseguró que los monoplazas de la escudería no son iguales, lo que afectó directamente el desempeño de Checo en la Fórmula 1.
El auto 1 no es igual al auto 11
Pérez Garibay señaló que la diferencia entre los autos de Red Bull fue determinante para el rendimiento de su hijo, quien tras cuatro años en el equipo no continuó en la parrilla de la F1 por primera vez en más de una década.
“El auto 1 no es igual al auto 11. Si traes al piloto del auto 1 al auto 11, cuando el auto 11 no pasa la Q1, tampoco pasaría con el piloto del auto 1. Y si agarras al piloto del auto 11 y lo pasas al auto 1, andaría mejor. Es el auto. No son iguales. El 1 y el 11 no son iguales”, afirmó.
El empresario recordó el desempeño de Checo en su primer año con Red Bull, destacando su papel clave en la obtención del primer campeonato de Verstappen en 2021. Según Antonio Pérez, aquel coche fue de los mejores que tuvo su hijo dentro de la Fórmula 1.
“Me hubiera gustado muchísimo que Checo se hubiera despedido de la Fórmula 1 con el auto que le dieron el primer año. Hay que recordar que Max no había ganado nunca un campeonato de Fórmula 1 y lo logró gracias a Checo. Eso tiene un precio, no se puede olvidar, queda marcado para la historia”, reveló.
Las declaraciones de Antonio Pérez han reavivado el debate sobre el trato que reciben los pilotos de Red Bull y si realmente existe una diferencia significativa entre los monoplazas de Verstappen y sus coequiperos. Mientras algunos consideran que el talento del neerlandés es suficiente para justificar su dominio, otros creen que Checo no tuvo las mismas oportunidades.