Luis Fernando Tena, DT de Juárez FC, es uno de los estrategas más experimentados en la Liga MX, que puede presumir haber alcanzado los 600 encuentros dirigidos en Primera División, convirtiéndose en uno de los que más partidos tiene entre sus colegas en activo.

El Flaco sobrepasa la barrera de los 600 juegos dirigidos este domingo contra Santos y habló sobre lo que significa llegar a esta cifra y hace una retrospectiva en su carrera, sus mejores y peores momentos, así como el sueño europeo que no pudo cristalizar.

“Me voy enterando, lo tomo con mucha alegría, porque desde que era jugador tenía la vocación de ser director técnico y si hemos durado 600 partidos en Primera División quiere decir que algunas cosas han sido buenas, no todas, hemos tenido resultados de todo tipo, victorias brillantes y muchas derrotas dolorosas, que son de las que más se aprenden, pero contento de durar 600 partidos en un puesto donde hay tanta competencia hoy por hoy.

“Hay gran competencia y uno debe trabajar muy duro para poder mantenerse vigente. Pienso estar mucho tiempo más, hasta que la pelota me diga que ya no, pero voy a luchar para seguir sumando partidos, es mi vocación y me siento muy seguro de lo que hago. Sigo teniendo el mismo entusiasmo y pasión con la que empecé”, declaró.

-Los grandes momentos

Tena debutó en lo banquillos el 28 de enero de 1995 con Cruz Azul, un equipo al que no solo dirigió en varias etapas, sino que le dio su último título de Liga MX en el 97 y tres a nivel internacional, que están dentro de sus mejores momentos junto a la medalla de oro de Londres 2012 y el campeonato con Morelia en 2000.

“Cuando a uno le va bien se queda en la mente, me ha tocado ganar tres finales muy importantes, la Final Olímpica en 2012, fuimos campeones con Cruz Azul en el 97, con Morelia en el 2000, pero me han tocado perder tres finales, con Cruz Azul y América, que son dolorosas. Son más las derrotas dolorosas que las grandes victorias, pero se aprende mucho de las derrotas”, dijo.

-El máximo dolor

Con La Máquina inició como estratega y aunque ha tenido buenos momentos, también hay uno que no puede olvidar y le sigue doliendo en la actualidad, como fue la Final del Invierno 1999 que perdieron contra Pachuca en tiempo extra, con un gol histórico de Alejandro Glaría a los 78 segundos para darle el primer campeonato a los Tuzos.

“El peor, el 19 de diciembre de 1999, cuando con Cruz Azul perdimos la Final contra Pachuca en el Estadio Azul. En términos generales teníamos mejor plantel que Pachuca, fallamos goles, empatamos a dos en Pachuca y luego 0-0 en el Azul, y empezando el tiempo extra nos meten aquel gol histórico de Glaría y nos dejó mudo en todo el estadio, me dolió mucho por toda la gente que esperaba otro título, porque fuimos campeones en el 97”, comentó.