Ciudad Victoria.- Fue una noche de tonalidades diferentes, la entrada de plateas recibió una de las nueve mujeres más hermosas del orbe, la más hermosa de todo un estado, la mejor de México, la tamaulipeca Kristal Silva.
Con pasos firmes, una gran sonrisa, ojos cautivadores y las miradas de asombro sobre ella, llegó al Marte R. Gómez, y entre pausa y pausa por los autógrafos que concedía y fotografías entró la invitada de lujo al partido de Correcaminos.
Su presencia se notaba a la distancia, la calidez humana fue su acompañante durante todo el tiempo que permaneció en el recinto.
Los aplausos no se hicieron esperar en la tribuna cuando recibió el reconocimiento como invitada especial y se agudizaron cuando se vistió con la playera azul del “Corre”.
Piropos y el clásico silbido coqueto acompañaron su paso al palco de honor y ahí disfrutó de todo el colorido que un partido de futbol te ofrece.
-“fiu fiu, hermosa”-
-“hola, cómo están”, respondía con una gran sonrisa.
Siempre accesible a fotografías, saludos, y atenta con quienes se le acercaban, Kristal vivió los primeros 45 minutos del espectáculo.
En el descanso del cotejo, bajó al pasillo y se acercó a los aficionados que la rodeaban para esperar el turno de su fotografía.
-“Kristal una selfie”-
-“claro que sí”, al tiempo que se acercaba al rostro de quién se la pedía.
Hombres, niños, jóvenes, mujeres, parejas, todos se acercaban para admirar a quien nos representara en el máximo concurso de belleza internacional.
Kristal contagió de frescura su alrededor, sus seguidores pudieron ver de cerca esa espontaneidad que la caracteriza, calor humano que atravesó las fronteras y la televisión y que ahora se encontraba en el “MRG”.
El partido volvió y tenía un tinte diferente, una hermosa mujer abrazaba a los niños, platicaba con los aficionados del equipo azul-naranja, sonreía a todos, desafortunadamente las acciones en el campo no acompañaban lo sucedido en la grada.
Pareciera que Correcaminos se encontraba ausente en el recinto, pero esto no opacaba su belleza y carisma.
El equipo azul-naranja ya perdía 0-1 ante Murciélagos y no le alcanzó para más la desilusión de los aficionados hizo contraste con la algarabía que propiciaba la presencia de nuestra celebridad.
Sonó el silbatazo que indicó el final del encuentro y pronto sus admiradores arribaron al palco en donde pacientes esperaron su turno, pues se daba el tiempo necesario para cada uno de ellos.
La sencillez de Kristal se llevó la noche incluso, llegó hasta después de terminadas las acciones, cuando todavía permaneció en la cancha con quienes durante el partido no alcanzaron a saludarla.
Poco a poco se vació el estadio, y Kristal se despidió de él, la invitada de lujo superó las expectativas y dejaba todo lo contrario al equipo universitario, un muy buen sabor de boca, dulce y agradable para quienes tuvieron la fortuna de saludarla de cerca y constatar que la belleza de fuera es solamente la envoltura de lo mejor que tiene la tamaulipeca por dentro.

Galería