El Morelia se convirtió en el quinto invitado a la Liguilla. Los purépechas fueron mucha pieza para unos Santos que quedaron virtualmente eliminados del torneo, aunque sus signos vitales aún no se extinguen por completo. Miguel Sabah se encargó de enfilar a la Liguilla a los Monarcas, al convertir las dos anotaciones con los dejaron tendidos sobre la lona a los Laguneros.

El equipo de la Comarca salió a la cancha con la convicción de ganar para mantenerse con vida y defender su corona, pero éste anhelo que se sostenida con la fe santista, poco a poco se fue diluyendo en a cancha del Morelos, pues los albiverdes lucieron presionados por la necesidad de ganar, aunado a que no fueron capaces de lacerar al rival.

Monarcas fue práctico y de a poco fue carcomiendo las ilusiones de los Laguneros, así como de todos aquellos equipos que esperaban un tropiezo de los purépechas para mantener vivas sus aspiraciones de Liguilla.

El nerviosísimo de los santistas era evidente, así que Jefferson Montero se encargó de hacer añicos a la defensiva visitante, desbordó una y otra vez, hasta que encontró la llave para abrir el cerrojo: al 18′,el ecuatoriano desbordó por derecha y mandó un centro que Felipe Baloy no alcanzó a cortar, dejando pasar la pelota para que Miguel Sabah fusilara a Oswaldo Sánchez.

El guión no cambió para la Monarquía en la segunda parte, mientras que los Laguneros se terminaron por desdibujar por completo. Los purépechas hicieron gala de sus mejores recursos en el ataque, así que no tardaron en ampliar la ventaja. Tras un córner que ejecutó Morales, el atacante Miguel Sabah se tendió de palomita dentro del área chica, para sepultar de una vez por todas el trono de los Laguneros.

La Monarquía tuvo para golear a los Guerreros, pero Oswaldo Sánchez se encargó de evitar la catástrofe, pues ganó varios mano a mano; además, cuando todo parecía indicar que el tercer gol para los anfitriones llegaría, Sabah perdonó en el área chica, pues con la meta desguarnecida metió un disparo que caprichosamente se impactó en el larguero, ante la incredulidad de los presentes en el inmueble.

Monarcas dejó en claro que no será un animador más de la Liguilla, sino que es un equipo que está dispuesto a ser un trabuco para cualquier rival y está dispuesto a luchar por el título; mientras que Santos, dejó las velas encendidas con la esperanza de que una combinación de resultados les permita acceder a la Liguilla, aunque el milagro luce muy complicado.