Hace unos días, Gerard Piqué estalló en contra sus de sus compañeros, Antoine Griezmann y Ousmane Dembélé en los últimos minutos en la Ida de Octavos de Final de Champions League ante PSG, ya que perdieron balones importantes en un duelo que terminó 4-1 en contra para los culés.

Ahora, la historia fue distinta con un Piqué diferente, ya que en los instantes finales, sus gritos fueron de aliento y no insultos; ahora buscaba levantar el ánimo a sus compañeros, luego de que Cádiz le empatara 1-1 al 89′. “Todavía se puede, vamos” se alcanzó a escuchar, aunque no se pudo, el duelo concluyó con la igualada.

Tras este resultado, Piqué es consciente que las cosas se le complican al equipo en los tres torneos. “Queda Liga, pero lo de hoy no lo esperábamos, Los tres objetivos están vivos, pero siendo realistas están muy complicados, sobretodo la Champions, en Copa estoy seguro que tendremos alguna opción”.

“Duele muchísimo, porque después de la derrota del Madrid teníamos la oportunidad para meternos ahí (más arriba en la tabla). Difícil de asimilar, era muy importante sumar hoy los tres puntos. Cada partido que no ganas, tus opciones se reducen un poquito, hay una distancia importante. Hoy es un golpe duro, lo de hoy no lo esperábamos”, declaró al final.

En Liga, Barcelona tiene 47 unidades, ocho menos que el líder Atlético de Madrid y cinco menos que el segundo lugar, Real Madrid.