Diego Armando Maradona jugó el 22 de abril de 1984 su último partido como blaugrana en el Camp Nou. La despedida del exjugador argentino cumple hoy 37 años.

“Se jugaba la penúltima jornada de la Liga y el Barça, que venía de enlazar cuatro victorias consecutivas, aún se agarraba al milagro de superar a Athletic de Bilbao y Real Madrid, que le precedían con un punto de ventaja en la clasificación. Para el Espanyol, séptimo en la clasificación y sin más motivación que volver a arruinar las esperanzas azulgranas como había hecho dos años antes (un 1-3 que derrumbó al equipo de Lattek), el partido no tenía trascendencia… Pero un derbi era un derbi. Había que jugarlo, pelearlo y afrontarlo como merecía”, relata Jordi Blanco en ESPN.

En ese momento, el icono argentino ya preparaba su escapada del equipo blaugrana, lo que se convirtió en un rumor que argumentaba que la mala relación del entonces futbolista con el presidente Núñez era uno de los motivos.

La afición poco podía imaginarse que después de dos meses y ocho días, Diego dejaría de ser jugador de su amado equipo para jugar en un Napoli que, en aquel momento, no era nadie en el concierto futbolístico europeo.

En el partido, Maradona fue expulsado por revolverse con Miguel Ángel y protestar a un árbitro, Pes Pérez, quien sin dudarlo le mostró la tarjeta roja.