Con su ADN, historia y grandeza, el Barcelona logró otra emocionante remontada en su larga historia para instalarse en la Final de la Copa del Rey tras derrotar 3-0 este miércoles al Sevilla, que se hizo diminuto y no supo mantener la ventaja de 2-0 que tomó en la Ida.

Así fue el Barcelona 3-0 Sevilla

Los Blaugranas necesitaban vida pronto y lo lograron con un golazo al minuto 12 de Ousmane Dembélé, aunque el tiempo restante fue de drama porque no llegaba el segundo que obligaba a la prórroga e incluso tuvieron un penal en contra, pero Ter Stegen confirmó porque es el mejor bajo palos del mundo al detener el tiro de Lucas Ocampos. Los últimos minutos fueron de un vendaval sobre la portería de Tomáš Vaclík, especialmente con la expulsión de Fernando al 92′.

Al minuto 94, Gerard Piqué le copió una hoja al libreto de Sergio Ramos (su archirrival del Real Madrid) con un gran cabezazo que significó el empate a centro de Griezmann.

Sevilla estaba muerto y el Barcelona aprovechó

Inmediatamente cayó el gol de Piqué, el árbitro marcó el final del tiempo reglamentario entre reclamos de los futbolistas sevillanos y de Julen Lopetegui, quien sabía que sus pupilos estaban aniquilados en lo físico y anímico, por eso apostaron a aguantar el empate global, aunque poquito les duró la resistencia porque Martin Braithwaite puso el 3-0 (3-2 global) con menos de cinco minutos jugados en el tiempo extra.