Un par de aficionados de Nueva York demandaron a las Grandes Ligas, al comisionado Rob Manfred, y a los 30 equipos, exigiéndoles que se les devuelva el dinero que gastaron por comprar boletos.

La demanda fue presentada el lunes en una Corte de Distrito en Los Ángeles por Matthew Ajzenman, quien dijo que adquirió un paquete parcial de temporada para más de 20 juegos de los Mets; y Susan Terry-Bazer, quien dijo que adquirió seis boletos para un partido el 9 de mayo en el Yankee Stadium ante Boston.

“Los aficionados de beisbol tienen boletos caros e inservibles para partidos que no se van a disputar y en medio de una crisis económica. Bajo el pretexto de ‘posponer’ los juegos bajo la orden de MLB, los equipos y los vendedores de boletos se rehúsan a devolver el dinero para los partidos que no se disputarán como estaban programados si se llegan a realizar”, se lee en la demanda.

AP
Ajzenman dijo que el paquete de los Mets costó mil 730 dólares y que cumplió el primer pago al equipo por 317 dólares el año pasado. Terry-Bazer dijo que pagó 926 dólares a Ticketmaster y que esperaba llevar a su nieto a un juego de los Yankees ante los Medias Rojas.

Ticketmaster, Stubhub, Live Nation y Last Minute Transactions se encuentran entre los demandados.

“Los demandados siguen sacando ganancias por la venta de boletos de la temporada 2020 de Grandes Ligas a costa de las dificultades financieras de los aficionados”, indica la demanda.

Los aficionados pidieron “la devolución íntegra, la contabilización de todos los boletos vendidos para la temporada 2020 (incluyendo boletos de temporada, de un solo partido y licencias), una sentencia que asegure que la conducta de los demandados de seguir vendiendo boletos de la temporada 2020 de MLB viola la ley de California, así como quitarles las ganancias de boletos vendidos para la temporada 2020 de MLB”.

Las Grandes Ligas han indicado que esperan las indicaciones médicas y del gobierno y no sabe cuándo iniciará la temporada. MLB y el sindicato de jugadores han discutido la posibilidad de jugar en una zona neutral o con estadios vacíos, pero no se ha tomado ninguna decisión.